Hablo de mí y de mis brazos,
Cierro un cierre y abro otro,
Nos dirigimos, donde solo nos dirigimos,
Hay un estado y una multiplicidad de luces,
Algo que aun no descubro.
Diríamos que llegamos a un puerto, es que comienza un año y termina el otro.
Este viaje lleno de luces,
Hoy no es domingo, pero las luces son blancas y amarillas en el cielo,
Y las del viaje son aun rojas.
Y así me dirijo y así me retorno, un vientre y tus mejillas,
Hay mujeres, hombres, pero no veo niños, en este viaje de desvelos, de luces, también estoy yo, con mis dos brazos y mis ojos.
Se resume entonces…
En un gesto en que se reune la vista y un hombro.
QUIÉN PUEDE DECIR
LO QUE ES IMPOSIBLE
BUENO, LO OLVIDARON
ESTE MUNDO SIGUE GIRANDO
Y CON CADA NUEVO DÍA
PUEDO SENTIR UN CAMBIO EN TODO
Y MIENTRAS LA SUPERFICIE SE ROMPE, LOS REFLEJOS SE DESVANECEN
PERO EN CIERTA FORMA SIGUEN SIENDO IGUALES
Y MIENTRAS MI MENTE EMPIEZA A DESPLEGAR SUS ALAS
LA CURIOSIDAD NO SE DETIENE
QUIERO PONER TODO AL REVÉS
ENCONTRARÉ LAS COSAS QUE DICEN QUE NO PUEDEN SER HALLADAS
COMPARTIRÉ ESTE AMOR CON CUALQUIERA QUE ENCUENTRE
CANTAREMOS Y BAILAREMOS LAS CANCIONES DE LA MADRE NATURALEZA
NO QUIERO QUE ESTA SENSACIÓN SE VAYA
QUIÉN PUEDE DECIR
QUE NO PUEDO HACERLO TODO
BUENO, PUEDO INTENTARLO
Y MIENTRAS LLEGO Y EMPIEZO A ENCONTRAR
LAS COSAS NO SIEMPRE SON LO QUE PARECEN
QUIERO PONER TODO AL REVÉS
ENCONTRARÉ LAS COSAS QUE DICEN QUE NO PUEDEN SER HALLADAS
COMPARTIRÉ ESTE AMOR CON CUALQUIERA QUE ENCUENTRE
CANTAREMOS Y BAILAREMOS LAS CANCIONES DE LA MADRE NATURALEZA
ESTE MUNDO SIGUE GIRANDO Y NO HAY TIEMPO QUE PERDER
SÍ, SIGUE GIRANDO, GIRANDO, UNA Y OTRA VEZ
AL REVÉS
QUIÉN PUEDE DECIR LO QUE ES IMPOSIBLE Y NO PUEDE SER HALLADO
NO QUIERO QUE ESTA SENSACIÓN SE VAYA
POR FAVOR, NO TE VAYAS
¿SE SUPONE QUE ESTO DEBE SER ASÍ?
lunes, 4 de enero de 2010
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Caminar con los talones
En un cambio de escala me sumerjo en los rocosos muros que aprietan mi ciudad
Estoy llena de preguntas...
Me sostengo en el solo echo de mirar hacia afuera, por aquella ventana.
Hoy me declaro aficionada al mundo real, aquel que esta fuera, el que rodea mi piel,
Televidente de un mundo que se ha escrito en tus muros.
Y sus sueños...
¿Dónde están?, porque hoy, no los hemos compartido, en un día indefenso, de cielos angustiados y vientos que nos da la perspectiva.
Caminaba tanto, tanto, que debí levantar los extremos de mis pies.
Caminar con los talones, así no se sentiría el tacto.
Caminaba a cielo abierto y fue allí donde un edificio, que encerraba el secreto de un pasado frigorífico, vestido de cornisas, balustros y molduras, me arrojo parte de su cuerpo.
Y dos segundo después, me había dado cuenta que el tamaño de tus dos manos refilaron mi nariz.
Recordando las manos de aquel arquitecto del año 22, recordando aquel frigorífico del año 22.
Espectro de dos cuadras antes.
Espectro de dos cuadras después, donde una señorita me hablaba desde su ventana, tenia una cocina, un baño y un comedor, como vos y como yo.
Pero no como él.
Yo no sé si fue el viento o el refilón, pero aquello me daba la perspectiva.
Estoy llena de preguntas...
Y ya regreso a casa en el silencio del aire, el viento, tu aliento, el momento antes, los dos segundos después.
Estoy llena de preguntas...

Estoy llena de preguntas...
Me sostengo en el solo echo de mirar hacia afuera, por aquella ventana.
Hoy me declaro aficionada al mundo real, aquel que esta fuera, el que rodea mi piel,
Televidente de un mundo que se ha escrito en tus muros.
Y sus sueños...
¿Dónde están?, porque hoy, no los hemos compartido, en un día indefenso, de cielos angustiados y vientos que nos da la perspectiva.
Caminaba tanto, tanto, que debí levantar los extremos de mis pies.
Caminar con los talones, así no se sentiría el tacto.
Caminaba a cielo abierto y fue allí donde un edificio, que encerraba el secreto de un pasado frigorífico, vestido de cornisas, balustros y molduras, me arrojo parte de su cuerpo.
Y dos segundo después, me había dado cuenta que el tamaño de tus dos manos refilaron mi nariz.
Recordando las manos de aquel arquitecto del año 22, recordando aquel frigorífico del año 22.
Espectro de dos cuadras antes.
Espectro de dos cuadras después, donde una señorita me hablaba desde su ventana, tenia una cocina, un baño y un comedor, como vos y como yo.
Pero no como él.
Yo no sé si fue el viento o el refilón, pero aquello me daba la perspectiva.
Estoy llena de preguntas...
Y ya regreso a casa en el silencio del aire, el viento, tu aliento, el momento antes, los dos segundos después.
Estoy llena de preguntas...

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historias
8:00 PM
Tripico de un jueves
Concebido un jueves de hojas brillantes, de contorno de rayo de luz,
bajo la sabia que corre por tu cuerpo, bajo tu cuerpo que corre por la sabia, perdidos en el rencuentro de un risueño día abierto.
Una hoja que ya no esta, como comunicado de la semana, de una mañana cerrada de las 8:00 PM.
Ha tocado el reloj, bajo tu mesada tu cuerpo, de mármol y piel de gorrión.
Tripico, tu cabeza, tu cuerpo y tus pies con manos,
Se desvanece inconsistente, el instante por la 9 de julio, por libertador y juramento.
Desde el ápice de mi posición ya no observo, solo miro con los ojos bien abiertos, sin bancos, ni ojos en la espalda.
¿Cuándo te retiras y cuando llegas?.
Tripico de un ciempiés, observad, camina sobre tu piel.
¿Es que acaso no lo sientes?.
Lo que sabes, el camino a la colina del Aconcagua con tus ojos a cielo abierto,
¿ Lo vez?.
Y tu ahí, en el eje central, punto centro del obelisco, entre paredes de compresión, vista de ápice y columna vertebral.
Lleva allí una semana...
y te recuerdo el cielo abierto, la colina del Aconcagua.
Una pequeña ventana...

Concebido un jueves de hojas brillantes, de contorno de rayo de luz,
bajo la sabia que corre por tu cuerpo, bajo tu cuerpo que corre por la sabia, perdidos en el rencuentro de un risueño día abierto.
Una hoja que ya no esta, como comunicado de la semana, de una mañana cerrada de las 8:00 PM.
Ha tocado el reloj, bajo tu mesada tu cuerpo, de mármol y piel de gorrión.
Tripico, tu cabeza, tu cuerpo y tus pies con manos,
Se desvanece inconsistente, el instante por la 9 de julio, por libertador y juramento.
Desde el ápice de mi posición ya no observo, solo miro con los ojos bien abiertos, sin bancos, ni ojos en la espalda.
¿Cuándo te retiras y cuando llegas?.
Tripico de un ciempiés, observad, camina sobre tu piel.
¿Es que acaso no lo sientes?.
Lo que sabes, el camino a la colina del Aconcagua con tus ojos a cielo abierto,
¿ Lo vez?.
Y tu ahí, en el eje central, punto centro del obelisco, entre paredes de compresión, vista de ápice y columna vertebral.
Lleva allí una semana...
y te recuerdo el cielo abierto, la colina del Aconcagua.
Una pequeña ventana...

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historias
Antes del mediodía
Podría ser contador se resumió aquella mañana.
El campo era verde y la ilusión era perfecta...y yo que había llegado antes de lo puntual.
Antes del mediodía.
Tal vez siempre creí en la magia, en aquello de las botas de tu padre, de punta, tacón.
Y por esas casualidades de la vida se dirigían por plena Avenida Santa Fe, donde el asfalto ardiente comenzaba a dorar los pigmentos de la piel y se movían en zigzag coloridos vestidos, entallados a la cintura, que me habían recordado la llegada de una nueva estación.
Allí se veían los pasos entre el 60 y el 152, dejando huellas con aroma a botas tejanas y estallidos de colores, que ya empezaban a arder subiendo de la punta de los dedos, pasando por el eje de la columna dorsal y estacionando en algún que otro molar.
El campo era verde...
Perfecto.
Y aunque no me habían hablado de un padre, insinuosas se dirigían antes de lo puntual, en un momento, una esquina y un lugar.
Y fue allí en que se resumió aquel día, en plena Avenida Santa Fe y una ilusión perfecta,
Donde no había padre pero había campo verde y niñez a cuadras,
enmarcando las veredas de la Avenida del Libertador.
El campo era verde y la ilusión era perfecta...y yo que había llegado antes de lo puntual.
Antes del mediodía.
Tal vez siempre creí en la magia, en aquello de las botas de tu padre, de punta, tacón.
Y por esas casualidades de la vida se dirigían por plena Avenida Santa Fe, donde el asfalto ardiente comenzaba a dorar los pigmentos de la piel y se movían en zigzag coloridos vestidos, entallados a la cintura, que me habían recordado la llegada de una nueva estación.
Allí se veían los pasos entre el 60 y el 152, dejando huellas con aroma a botas tejanas y estallidos de colores, que ya empezaban a arder subiendo de la punta de los dedos, pasando por el eje de la columna dorsal y estacionando en algún que otro molar.
El campo era verde...
Perfecto.
Y aunque no me habían hablado de un padre, insinuosas se dirigían antes de lo puntual, en un momento, una esquina y un lugar.
Y fue allí en que se resumió aquel día, en plena Avenida Santa Fe y una ilusión perfecta,
Donde no había padre pero había campo verde y niñez a cuadras,
enmarcando las veredas de la Avenida del Libertador.
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dedicatoria
miércoles, 7 de octubre de 2009
Llevar el pelo bien largo.
Seis de octubre del año 2009 y
miércoles 30 de septiembre del año 2009
Necesitaría una hoja en forma horizontal, frontal y empezó a la mañana con el túnel a contramano, ayer hablaría de vicicendas y del bosque con el marco de chapa doblada y una carpintería de aluminio anodizado, totalmente opaca es que se trata de la magia.
Pero ayer el rastro es de diez cuadras, confesar que se asemeja a los seis meses antes de hurgar en busca de la búsqueda.
Pero decid en este momento que no se trata, ni se asemeja el rastro, ni el rostro.
Y caminando con mis manos me encontré ahí sentada en el medio de la nada, sumergida en el encuentro de un día bien abierto.
Ahí esta, ahí sentada y los pasos son diez cuadras...
Y los pasos son diez cuadras.
Cuando la promesa esta hecha, cumpliré a campo abierto esta mañana y ahí en un torrente como todo cambio de estación se estremeció aquella mañana.
Que tal? Primavera y licitación...
A contramano el túnel, la calculadora en la mano, el monitor en el plano, el plano en los ojos...
se licita un sendero.
Y terminamos con las manos...
Un querer...
cuando los ojos ya no están y alguien que nos había hablado de un grupo,
cuatro paredes que se diluyen... 5 mentes y alguna que otra mas.
Nos había hablado de nuestras cabezas y un techo.
¿Quién te ha dicho lo que guarda un jardín secreto?, todavía no he preparado su atuendo, llevo acá unos días, y así como un día me retiro... quiero decir... quise decir.
Decid empezad todos los días...
un jardín con veredas de secretos, adoquines, pórticos de hierro y senderos de sorpresas.
Y en césped... grama Bahiana, así como Vanesa me lo ha contado algún día, hoy recorre por la tierra lleno de esperanza, donde remonto la cometa con mis zapatos llenos de barro.
Disculpa la flor de sapo, en aquel plano de grama Bahiana, es que habla de mi pobreza.
Disculpad pero que belleza, amarillos iluminan la tierra.
miércoles 30 de septiembre del año 2009
Necesitaría una hoja en forma horizontal, frontal y empezó a la mañana con el túnel a contramano, ayer hablaría de vicicendas y del bosque con el marco de chapa doblada y una carpintería de aluminio anodizado, totalmente opaca es que se trata de la magia.
Pero ayer el rastro es de diez cuadras, confesar que se asemeja a los seis meses antes de hurgar en busca de la búsqueda.
Pero decid en este momento que no se trata, ni se asemeja el rastro, ni el rostro.
Y caminando con mis manos me encontré ahí sentada en el medio de la nada, sumergida en el encuentro de un día bien abierto.
Ahí esta, ahí sentada y los pasos son diez cuadras...
Y los pasos son diez cuadras.
Cuando la promesa esta hecha, cumpliré a campo abierto esta mañana y ahí en un torrente como todo cambio de estación se estremeció aquella mañana.
Que tal? Primavera y licitación...
A contramano el túnel, la calculadora en la mano, el monitor en el plano, el plano en los ojos...
se licita un sendero.
Y terminamos con las manos...
Un querer...
cuando los ojos ya no están y alguien que nos había hablado de un grupo,
cuatro paredes que se diluyen... 5 mentes y alguna que otra mas.
Nos había hablado de nuestras cabezas y un techo.
¿Quién te ha dicho lo que guarda un jardín secreto?, todavía no he preparado su atuendo, llevo acá unos días, y así como un día me retiro... quiero decir... quise decir.
Decid empezad todos los días...
un jardín con veredas de secretos, adoquines, pórticos de hierro y senderos de sorpresas.
Y en césped... grama Bahiana, así como Vanesa me lo ha contado algún día, hoy recorre por la tierra lleno de esperanza, donde remonto la cometa con mis zapatos llenos de barro.
Disculpa la flor de sapo, en aquel plano de grama Bahiana, es que habla de mi pobreza.
Disculpad pero que belleza, amarillos iluminan la tierra.
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historias
Ave beduina-
13 de septiembre del año 2009
Y si yo preguntase a un Arandano, ¿ qué son los días y que son las noches?.
Un trece de septiembre y más de diez mil días, una sortija, un caballo que corre por las calles y pasos en el tiempo, es ahí donde pregunto si existe algún banquete con mariscos, pupos y tazas de vino tinto.
Tazas de tinto blanco de ilusiones compartidas.
Fue entonces que se encontró desvanecida a pasos de aproximadamente siete mil días, de amaretis y una esquina con un gran barco, con banderas de fuego que encienden historias, sin comprender nacionalidades, un origen de dragones humeantes, de payasos y perfumes.
Hoy es domingo, mañana no...
Hoy es domingo, y tan solo ayer Dartañan...
¿Dónde merma la paciencia?.
Diez mil días y no sé lo que es una mañana, ni tampoco un mediodía.
La noche no la comprendo...
Cuando la tarde te da la bienvenida, la noche no tiene excusas y te sonríe la mañana.
Stop... en marcha lenta su señoría y es ahí donde pregunto que contiene una taza de vino tinto...
- buenas noches hoy cenare en el Lispano, como siempre pediré milanesa Marilan, es que no me gusta el pescado.
Pero cenare en el Lispano,
-por favor caracoles y casuela de calamares.
Si te fijas ahí, lleva la misma franja amarilla, sé que le costo conseguirlo, pero era un 21 de enero.
Y entre no comprender ni el día ni la noche recordé que no comprendía el mañana.
Entonces recordé que Estrella se llamaba la yegua y fue ahí en el piso donde hable con el primer caballo, en el verde, era grama y nos rodeabas limones y pomelos.
Entonces a la tarde le abrí la puerta, así como quien quiere la cosa y deje ingresar a Nono, luego lo paseaba por la ciudad con una correa de perro, albergaba en el patio de mi casa, en el sector de la higuera donde no había tantas plantas, el recinto, su habitación de aquellos días no superaba los tres por cuatro, pero su cubierta era de hoja de higuera, le gustaba los terrones de azúcar, y justo allí en el jardín de mi madre mi único caballo me contaba de sus carreras, sus anhelos y esperanzas.
Y justo allí... en aquel cubículo es donde empiezas a preguntarte...
¿Quién te hace y quien es?, faltan tres días y mi hermana cumpla treinta años, pero hoy es hoy y es domingo.
Dos bachas plateadas, una montaña con un rulo gigante y la fachada mas larga.
¿ Quién intuye tu corazón?, la mas bella de las culturas.
Pero hoy es domingo y me gusta la arquitectura, veo un libro de Antonio Gaudi, el encuadernado es gris plata, tiene sellado en negro el nombre de Antonio Gaudi y adentro tiene fotos de las obras de Antonio Gaudi.
Quisiera decid - me gusta Antonio Gaudi y decid -me gustan los diez mil días de mi vida.
Y si yo preguntase a un Arandano, ¿ qué son los días y que son las noches?.
Un trece de septiembre y más de diez mil días, una sortija, un caballo que corre por las calles y pasos en el tiempo, es ahí donde pregunto si existe algún banquete con mariscos, pupos y tazas de vino tinto.
Tazas de tinto blanco de ilusiones compartidas.
Fue entonces que se encontró desvanecida a pasos de aproximadamente siete mil días, de amaretis y una esquina con un gran barco, con banderas de fuego que encienden historias, sin comprender nacionalidades, un origen de dragones humeantes, de payasos y perfumes.
Hoy es domingo, mañana no...
Hoy es domingo, y tan solo ayer Dartañan...
¿Dónde merma la paciencia?.
Diez mil días y no sé lo que es una mañana, ni tampoco un mediodía.
La noche no la comprendo...
Cuando la tarde te da la bienvenida, la noche no tiene excusas y te sonríe la mañana.
Stop... en marcha lenta su señoría y es ahí donde pregunto que contiene una taza de vino tinto...
- buenas noches hoy cenare en el Lispano, como siempre pediré milanesa Marilan, es que no me gusta el pescado.
Pero cenare en el Lispano,
-por favor caracoles y casuela de calamares.
Si te fijas ahí, lleva la misma franja amarilla, sé que le costo conseguirlo, pero era un 21 de enero.
Y entre no comprender ni el día ni la noche recordé que no comprendía el mañana.
Entonces recordé que Estrella se llamaba la yegua y fue ahí en el piso donde hable con el primer caballo, en el verde, era grama y nos rodeabas limones y pomelos.
Entonces a la tarde le abrí la puerta, así como quien quiere la cosa y deje ingresar a Nono, luego lo paseaba por la ciudad con una correa de perro, albergaba en el patio de mi casa, en el sector de la higuera donde no había tantas plantas, el recinto, su habitación de aquellos días no superaba los tres por cuatro, pero su cubierta era de hoja de higuera, le gustaba los terrones de azúcar, y justo allí en el jardín de mi madre mi único caballo me contaba de sus carreras, sus anhelos y esperanzas.
Y justo allí... en aquel cubículo es donde empiezas a preguntarte...
¿Quién te hace y quien es?, faltan tres días y mi hermana cumpla treinta años, pero hoy es hoy y es domingo.
Dos bachas plateadas, una montaña con un rulo gigante y la fachada mas larga.
¿ Quién intuye tu corazón?, la mas bella de las culturas.
Pero hoy es domingo y me gusta la arquitectura, veo un libro de Antonio Gaudi, el encuadernado es gris plata, tiene sellado en negro el nombre de Antonio Gaudi y adentro tiene fotos de las obras de Antonio Gaudi.
Quisiera decid - me gusta Antonio Gaudi y decid -me gustan los diez mil días de mi vida.
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historias
Lluvia-
4 de septiembre del año 2009
Se escribe la octava sintonía de Vivaldi, las persianas cerradas y un centenar de gotas en los vidrios del alma.
Tic, tic... (silencio), no existe goteron en las ventanas, un centenar de gotas rebalsan, mis piernas, mi cara... el cuerpo sin piel, tic... tic, plasmada en los vidrios del alma.
Que cielo tan gris que hoy nos amanece, despierta que ya el pájaro canta como si tuviera garganta, despierta que ya es mañana, lluvia de letras de canciones y teteras, pásame una pista tal vez sea mañana, conviérteme en gaviota, en pájaro o en álamo.
Gota de agua abre las ventanas, tu ciudad esta mojada y yo acá sentada sin hacer nada, ¿cuánto dura el mañana?, ¿Cuánto dura hoy; ahora aquí sentada?, ¿ Cuánto dura lo de las gotas de agua?,
Mojada, mojada.
¿Cuánto dura aquí situada en el país de la nada?.
¿Dime martillero son tremendas excusas del alma?, de llaves esclusas no han venido mis palabras, quiero un banco de madera y un jardín de invierno en el medio de tu alma.
Tic... tic, la canilla esta cerrada, tic... tic, el martillero ha partido y se opacan los cristales.
El pájaro ha pedido sus cuerdas vocales.
La lluvia constante, lenta, filtra y mis pies se mojan. Dormiré apurada, tal vez mañana se abran las ventanas, entre la lluvia e inunde el alma.
Tic... tic, silencio!... escuchad las gotas sobre mi ventana.
soledad del valle asis

Se escribe la octava sintonía de Vivaldi, las persianas cerradas y un centenar de gotas en los vidrios del alma.
Tic, tic... (silencio), no existe goteron en las ventanas, un centenar de gotas rebalsan, mis piernas, mi cara... el cuerpo sin piel, tic... tic, plasmada en los vidrios del alma.
Que cielo tan gris que hoy nos amanece, despierta que ya el pájaro canta como si tuviera garganta, despierta que ya es mañana, lluvia de letras de canciones y teteras, pásame una pista tal vez sea mañana, conviérteme en gaviota, en pájaro o en álamo.
Gota de agua abre las ventanas, tu ciudad esta mojada y yo acá sentada sin hacer nada, ¿cuánto dura el mañana?, ¿Cuánto dura hoy; ahora aquí sentada?, ¿ Cuánto dura lo de las gotas de agua?,
Mojada, mojada.
¿Cuánto dura aquí situada en el país de la nada?.
¿Dime martillero son tremendas excusas del alma?, de llaves esclusas no han venido mis palabras, quiero un banco de madera y un jardín de invierno en el medio de tu alma.
Tic... tic, la canilla esta cerrada, tic... tic, el martillero ha partido y se opacan los cristales.
El pájaro ha pedido sus cuerdas vocales.
La lluvia constante, lenta, filtra y mis pies se mojan. Dormiré apurada, tal vez mañana se abran las ventanas, entre la lluvia e inunde el alma.
Tic... tic, silencio!... escuchad las gotas sobre mi ventana.
soledad del valle asis

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