miércoles, 12 de julio de 2023

El mundo del revés

 


...y todo se soluciona un día de lluvia empezó escribiendo. Muy estúpida y soberbia como siempre.


Respiro.

Disculpen las palabras, pero he de encontrarme indignada con migo misma.

Sabran comprender a nosotros los amantes de la lluvia y el viento cuando nos golpea como refilon en la punta de la nariz .


Y en el medio de la fría lluvia que congela mis manos y mi cara me pregunto:

¿Que aguarda un jardín secreto en medio de esta ciudad?

y ¿que aguarda mis mas íntimos secretos en lo mas profundo de mi alma?.


No puedes llorar.¿lo ves?

Tienes el instinto de un animal y ...no puedes llorar.


Siempre dando respuestas, majestuosa voz interna de la mente, matemática y fría.

Soberbia y calculadora... crees estar acorde al día.


Entonces rebuscada y luciérnaga nerviosa no descansas, te retuerces en la arena y subes y bajas de cada pensamiento creyéndote maga.

Ingenua!

Estas lastimada.


Y mis manos no pueden hacer nada.

perdón me envuelvo en el agua…

escuchad…


escuchad en el fondo de las costillas, atrás del ombligo, justo ahí en el medio de las entrañas.

Escuchad lo que se estremece, un hilo conductor desde el ombligo hasta el alma.


Silencio.

Perdón es que la sed de mi cuerpo me tiene hipnotizada.

Escucha, lo que sientes desde el pecho a la garganta no son derivadas, ni un teorema de Pitagoras.

Recorrido finito,  ombligo, pecho y garganta.


Y tu alma descontrolada, se sonroja y no puede hacer nada.


Pasan las horas me desvisto y me acurruco en medio de esta sala.


Mil disculpas a mis sentimientos por no entender nada.









 
Free counter and web stats